jueves, 27 de octubre de 2016

PRORROGAS Y COBRO DE PENALES PARA DEFINIR UN JUEGO DE FÚTBOL DE SALÓN.


Cuando al final de los cuarenta minutos reglamentarios de un partido de fútbol de salón por eliminación directa, nos encontramos con que ninguno de los equipos en disputa a marcado goles o que han marcado la misma cantidad, se dice que debemos pasar a la instancia de la "Prorroga", también llamada “Alargue” en algunos países y la cual consta de jugar diez minutos extras divididos en dos períodos de cinco minutos cada uno. En caso de que durante dicha prorroga no se llegue a obtener un ganador, se hace necesaria la definición por la vía del cobro de los tiros penales.

Karl Wald
Éste mecanismo de definir el ganador de un encuentro a través de prorrogas y luego los penales, se tomo del fútbol de campo donde los partidos en épocas anteriores eran definidos mediante un sorteo, es decir, lanzando una moneda al aire. Esta práctica poco justa a mí entender, tuvo su fin al llegar la idea de obtener el ganador del encuentro haciendo que jugadores de ambos equipos cobrasen rondas de penales, para al final de la misma inclinar la balanza en favor de alguno de los involucrados. Esto ocurrió por primera vez en Cádiz durante la final de la Copa Ramón de Carranza de 1962 donde el Barcelona derroto a Real Zaragoza. El merito de haber hecho la propuesta de reglamentar dicho procedimiento, se otorga al ex árbitro alemán Karl Wald quien lo propuso en 1970. Luego en 1976 se aplicó en la Eurocopa en el partido en el que Checoslovaquia derrotó a la entonces Alemania Occidental 5x3 en penales al terminar el tiempo normal empatados a 2. De allí en adelante dicha práctica fue aceptada por la gran mayoría, sin embargo logró su consagración al ser aplicada para definir la semifinal del Mundial de España el día 8 de Julio en Sevilla, donde Alemania Occidental y Francia empataron 3x3 después de la etapa complementaria, por primera vez un partido mundialista debía ser definido en tal forma. Pues
bien, los franceses anidaron cuatro penales fallando dos, mientras que los teutones encajaron cinco fallando solo una vez consiguiendo así su pase a la final. Posteriormente las finales de los mundiales de 1994 y 2006 se definieron a través de los penales.

Repasada la historia y regresando al Fútbol de Salón, tenemos que la definición en penales en nuestra disciplina y en lo que respecta a su basamento legal, si se puede llamar de esa forma, no está muy clara. En el Reglamento Internacional, no existe ninguna regla que contenga dicha definición, simplemente se limita a reglamentar algunos aspectos que tienen que ver con la definición vía cobro de penas máximas y si ahondamos en el escrutinio de los cánones futsalistas, nos podemos encontrar con que ni siquiera las prorrogas están claramente definidas reglamentariamente hablando, situación que se presta para que cada quien aplique la formula que mejor se adapte a su contexto. En Venezuela gracias al creador, se ha tomado la iniciativa de colocar estos aspectos en el Reglamento criollo. Debo decir además que en ello tiene gran responsabilidad el gran Alejandro Rondón, quien siempre ha puesto todo su empeño en lograr que nuestras reglas de juego sean lo suficientemente explicitas y que contengan todas las bases para ayudar a los compañeros jueces en su desempeño a la hora de dirigir un encuentro de futsal.

De tal manera que el Reglamento venezolano, en cuanto a las prorrogas en la Regla N° 6, Decisiones Oficiales, literal “C” dice lo siguiente:

c.- El procedimiento para llevar a efecto las prorrogas es el siguiente:
          c.1.-  Concluido el tiempo reglamentario, los equipos descansarán por espacio de tres (3) minutos; luego de este descanso se procederá a efectuar un nuevo sorteo con los Capitanes, para definir quién efectúa el saque de reanudación del juego en la primera prórroga.
          c.2.-  Se jugarán dos (2) prórrogas de cinco (5) minutos cada una; concluida la primera, los equipos cambiarán inmediatamente de cancha defensiva, sin ningún período de descanso. Ya que se considera como un alargue del segundo tiempo de juego, se deberán conservar las condiciones en las cuales éste finalizó, en cuanto a las faltas personales de los jugadores, faltas colectivas de cada equipo, y solicitud de descuentos de tiempo.
                   OBSERVACIONES:
            a.-        En caso de disputarse prórrogas o tiempo extra, estos serán considerados como continuación del segundo período reglamentario de juego, pudiendo cada equipo pedir su respectivo descuento de tiempo, en caso de que no lo hubiera solicitado.

Entonces tenemos qué, el literal “c1” nos explica claramente que el descanso que se otorgará a los equipos en disputa, ya no será de cinco minutos como el entretiempo del final del primer período y el inicio del segundo. En estas instancias de prorrogas solo se descansará por tres minutos, para seguidamente efectuar un nuevo sorteo el cual indicará cual de los dos equipos hará el saque inicial en la primera etapa de alargue (Primeros cinco minutos). Es importante señalar, que se deben conservar todas las condiciones en las cuales finalizó el tiempo reglamentario, con respecto a las faltas colectivas, personales y los tiempos solicitados por cada equipo.

El literal “c2” especifica que se jugaran dos períodos de prorrogas, cada una de cinco minutos de duración, con la particularidad de que no se otorgará ningún tiempo de descanso entre las dos prorrogas, es decir, al finalizar los primeros cinco minutos, los equipos deben cambiar de media cancha, sin ningún tipo de dilación para ellos, conservando además las condiciones de juego descritas anteriormente.

El subtitulo “Observaciones” hace referencia a la particularidad de que las prorrogas son consideradas como una extensión del segundo periodo de juego, por lo que se deben conservar las condiciones en las cuales dicho período finalizó. Si alguno de los equipos no solicitó su minuto de tiempo correspondiente, durante la prorroga podrá hacerlo, de igual manera se conservaran las condiciones en cuanto a las faltas colectivas y personales. Algunos colegas jueces muy inteligentemente dirían que estas recomendaciones y explicaciones son un tanto reiterativas, sin embargo la experiencia nos dice que para ser excelentes árbitros y no fallar en nuestras designaciones, debemos, además de ser inteligentes, ser muy disciplinados y la disciplina implica la repetición de los aspectos que se deben dominar a cabalidad, por lo que nunca está de más repetir las cosas.

Si una vez finalizadas las prorrogas aun  se encuentra empatado el partido, se procederá a cumplir con la etapa del cobro de los tiros desde el punto de penalidad máxima o penal. Para ello debemos consultar lo que reza el Reglamento Oficial venezolano en la Regla N° 11, Decisión 2, literales del “a” al “f”.

DECISIONES 2:
     Si un partido tiene que definirse mediante el cobro de penalidades máximas, se tendrán en cuenta los siguientes puntos (En Venezuela por Resolución de FEVEFUSA):
     a.- Podrán patear las penalidades máximas todos aquellos Jugadores que estén inscritos en la planilla de ese juego y no hayan sido descalificados o expulsados.
     b.-     El Defensor de los tiros penales podrá ser cualquier Jugador de los inscritos en la planilla, igualmente que no haya sido descalificado o expulsado, que cumpla con las condiciones de uniformidad para los Porteros.
     c.- Antes de iniciarse el cobro de los tiros penales, el Anotador llamará a cada Capitán por separado, para que éste informe quién será el Jugador que defenderá los tiros penales, y el orden de los Tres (3) Jugadores que ejecutarán la cobranza de los mismos.
     d.-     Cada Equipo cobrará alternadamente una serie de tres (3) tiros penales; el Árbitro, mediante sorteo, establecerá cuál Equipo iniciará la secuencia.
e.-     Las series serán de tres (3) tiros desde el punto penal, de seguir la igualdad, cada equipo cobrara un tiro penal, el cual  volverán a ejecutar los jugadores de cada equipo que lo hicieron al inicio de la definición y en el mismo orden, hasta conseguir un ganador, siendo Ganador el Equipo del Jugador que anotó el tiro penal.
            f.-        Los cobros de las penalidades máximas deberán ser ejecutados por Jugadores diferentes en cada caso; un Jugador que ya ejecutó su tiro, no podrá hacerlo de nuevo, hasta que sus Compañeros hayan cobrado. El portero no deberá ejecutar tiro penal o tiro castigo.

Como es indicado por el literal “a”, en Venezuela fue emitida una resolución por parte de la Federación Venezolana de fútbol de Salón (FEVEFUSA), la cual reglamenta que todos los jugadores legalmente inscritos en la planilla de juego del partido y que durante el mismo no hayan sido objeto de descalificación o expulsión, podrán participar en el cobro de los tiros penales para definir el partido. He de especificar que los cánones para un partido a nivel internacional, establecen que solo podrán participar de los tiros penales, los jugadores que finalizaron en la cancha al cumplirse los diez minutos de la prorroga.

De igual forma, dice la resolución emitida por Fevefusa, que el portero respectivo de cada equipo, podrá ser cualquier jugador inscrito en la planilla, haya finalizado o no en la cancha al terminar las prorrogas, siempre y cuando no haya sido descalificado ni expulsado. En éste caso, se debe cumplir con las condiciones reglamentarias de la uniformidad para los porteros, de lo contrario no podrá ejercer dicha función durante el cobro de las penas máximas para definir el juego. Importante es señalar, que dicha condición con respecto a la uniformidad, también debe ser acatada por el resto de los jugadores que patearan dichos disparos.

El literal “c” aclara que el anotador deberá controlar quien será el encargado de cumplir la función de portero por cada equipo en disputa, además de pedir al capitán que especifique quienes serán los tres (3) jugadores encargados de patear los penales ya que solo ellos podrán ejecutar dichos cobros, en el orden especifico en el que sean designados por el mismo.

Durante la primera fase del cobro de penales, cada equipo tiene el derecho de ejecutar tres (3) tiros, es decir, cada jugador cobrara una (1) vez. Si al finalizar dicha secuencia existe una diferencia en el marcador, habrán finalizado los cobros ya que se tendrá un ganador. Para iniciar dicha fase el árbitro realizará un sorteo como lo establece el literal “d”.

Si continúa el empate, se procederá a cobrar un penal por cada jugador. Esta secuencia será iniciada por el atleta de cada equipo que comenzó la fase inicial de los cobros y en el mismo orden anterior establecido por el capitán respectivo, alternándose cada equipo en el cobro de dichos tiros y siendo ejecutados por un jugador diferente en cada caso, es decir el jugador que ya cobro, no podrá hacerlo de nuevo hasta que sus compañeros lo hagan y en estricto orden. Esta acción se efectuará hasta que exista la diferencia y se obtenga un ganador.

Si durante la ejecución de los tiros penales, uno de los jugadores es descalificado o expulsado, dicho jugador no podrá seguir participando en los cobros y al llegar su turno, éste se eliminará y cobrará el siguiente jugador de su equipo que le corresponda en turno. Otro caso interesante de mencionar es cuando es descalificado o expulsado el portero, si esto ocurre, uno de los tres jugadores que está cobrando penales deberá ocupar el puesto del portero, sin embargo éste jugador no podrá seguir cobrando los penales y su turno igualmente será eliminado ya que a los porteros no se les permite el cobro de pena máxima alguna.

Es importante que los dirigentes de las Asociaciones y Federaciones nacionales se familiaricen con estas condiciones, para que así se garantice la normal ejecución de las diferentes fases, tanto de las prorrogas como del cobro de los tiros penales según sea el caso. De más está decir que los árbitros están en la obligación de estar preparados en todos los aspectos relacionados con estas instancias de definición de partidos, recuerden que en sus manos estará garantizar la correcta realización de cada paso que deben cumplir los jugadores involucrados cada uno en su rol.

Javier Guzmán
@franjafutsal

viernes, 9 de septiembre de 2016

LA NORMA DE LA VENTAJA EN EL FUTSAL.




Muchos son los que a estas alturas aún siguen pensando que la norma de la ventaja o más comúnmente llamada ley de la ventaja, no existe en el fútbol de salón, esto puede ser motivado a que nuestro deporte fue producto de una mescolanza de diferentes disciplinas en cuya aplicación de las reglas de juego, no se conoce dicha norma o simplemente no se aplica; recordemos que el fútbol de salón o futsal, tiene reglamentación traída del baloncesto, y en ese deporte los árbitros no tienen como premisa otorgar la referida norma. Probablemente dicho desconocimiento de la norma de la ventaja es responsabilidad de nosotros los jueces, quienes en la mayoría de los casos en que se está frente a la posibilidad de otorgarla, no lo hacemos y cortamos el juego de inmediato beneficiando al infractor. Debo agregar, en descargo de mis colegas y en el mío propio, que no es tan sencillo como parece manejar una situación en la que exista una posible aplicación de esta norma, para hacerlo y además, hacerlo bien es necesario poseer algunas cualidades cuyo desarrollo depende en gran medida de la experiencia y el estudio.

Por otro lado, es importante señalar que el Reglamento de Fútbol de Salón no contiene dentro de sus 14 leyes la obligatoriedad de otorgar la norma de la ventaja, sin embargo  recomienda su aplicación. Y en éste punto nos preguntaríamos, ¿Cuál es la definición de la famosa Norma de la Ventaja? Hurgando en algunas páginas de la red, he podido encontrar la siguiente definición:


Pablo Moyano. 2007 (Blog Escuela de Árbitros de Fútbol, Mercedes – Corrientes)


La ley de la ventaja es la facultad que les otorga el reglamento a los árbitros para detener o dejar proseguir el juego cuando, al hacerlo no favorece al equipo que cometió la infracción.

Además de manejar ésta información, en nuestra función arbitral y en busca de buenos resultados a la hora de que nos toque decidir si otorgamos o no una ley de ventaja, debemos tomar en cuenta y estudiar algunas premisas, las cuales quizás están enmarcadas directamente en el tema de la norma de la ventaja, y cuyo entendimiento es de suma importancia para que los jueces actúen de forma eficiente.

1)    La primera misión del árbitro es controlar el partido y garantizar la seguridad de los jugadores. Algunos compañeros jueces inician sus carreras solo con la idea de controlar el juego, sin tomar en cuenta también la segunda parte de su misión, que es la de proteger a los participantes del encuentro, muchas veces de ellos mismos cuando intentan participar en un encuentro usando implementos que no son aptos para la práctica deportiva y con los cuales pueden causarse lesiones. La seguridad de los jugadores debe ser abordada por el árbitro de una forma global, es decir garantizar que durante el partido el atleta tenga las condiciones dentro de la cancha para desarrollar sus habilidades y que sean éstas las que le hagan obtener ventaja sobre sus rivales y no la violación de las reglas de juego o la agresividad a la hora de tratar de detenerlo y evitar ésta ventaja de la que les hablo. Por último y no menos importante, es velar para que los recintos de juego posean las condiciones óptimas para que se juegue fútbol de salón, sin que se tengan objetos o estructuras que puedan causar algún accidente con las consecuencias de jugadores lesionados, el árbitro en éste aspecto y en todos claro está, debe ser preventivo para proteger al atleta.

2)  Si el atacante conserva la ventaja, no es necesario señalar una infracción. Característica fundamental de la norma de la ventaja, es decir, el meollo del asunto. Si el árbitro tiene la posibilidad o la capacidad de observar que al señalar la infracción saldría beneficiado el infractor ya que el jugador que se proyecta al ataque tiene la posibilidad de seguir evolucionando en pos de su objetivo, éste debe permitir dicha evolución y no sancionar la falta. Con una decisión como ésta el juez estaría contribuyendo con el espectador, el cual asiste a los gimnasios para observar como la habilidad de algunos jugadores hace que el mismo resalte por sobre sus contrarios, y daría una gran satisfacción a quienes asistimos también para presenciar buenas actuaciones arbitrales.

3)    Solo se deben señalar las infracciones que afectan directamente al juego. La aplicación de ésta premisa es delicada y requiere que el árbitro apele a toda su experiencia y sapiencia, para que su control sobre todos los aspectos del juego sea absoluto, solo así podrá diferenciar entre una infracción que puede dejar de señalar, ya que no afectará directamente el desarrollo del juego fluido y otra que si lo hará. Los noveles jueces tienden a sancionar cuanta falta se les atraviesa, en muchas ocasiones ello es contraproducente y se tiende a que los equipos se acumulen en las faltas colectivas de forma prematura; es en este punto donde comienzan los problemas para los árbitros, ya que comenzarán a dejar de sancionar infracciones que unos minutos atrás eran señaladas sin dudar, entonces vendrán las protestas sobre algunas de las cuales tendrán que sancionar disciplinariamente con descalificaciones y hasta expulsiones, lo que probablemente les desencadenara más problemas. Es por ello que se hace necesario aprender el dominio en el conocimiento de lo que es una falta, cuando sancionarlas y lo que es más importante, conservar este criterio durante todo el desarrollo del partido, esto le dará al árbitro la facultad de sancionar de igual forma una infracción comenzando el juego y finalizando el mismo. A su vez el juez aprenderá también a diferenciar las infracciones que afectan al juego directamente de las que no.

4)    No se deben señalar demasiadas infracciones durante el juego. Es difícil separar éste tema del anterior, ya que parecen abordar el mismo contenido, sin embargo en la parte que antecede, hablamos de aprender a diferenciar las infracciones sancionables de las que podrían dejar de sancionarse, y en el tema actual, estamos hablando de economía arbitral. Se pide que se sancionen, en la medida de lo posible, la menor cantidad de faltas o infracciones, si esto se consigue, se estaría permitiendo el juego fluido de los jugadores y ejercitando los fundamentos de la aplicación de la norma de la ventaja. Por otra parte, es importante recordar, que no es necesario que los árbitros se afanen en querer aplicar la presente premisa en todos los encuentros y durante todo el partido; cada partido es diferente, y en algunos encontraremos las condiciones adecuadas para ahorrar infracciones, sin embargo, también se debe tener en cuenta que una de las funciones del árbitro es la de señalar las infracciones y el no hacerlo nos causaría inconvenientes, por lo tanto este punto se debe manejar con inteligencia.

5)    No se debe señalar una falta cuando todavía hay posibilidades de jugar la pelota. Acá se está hablando del momento exacto en que como árbitro, observamos la jugada y su contexto: El jugador con la posesión de la pelota, los rivales que están a su alrededor, la distancia que lo separa de la meta contraria y muchas veces el conocimiento que tenemos del jugador y su habilidad. Todo ello nos hace llegar a la toma de la decisión de dejar seguir la jugada, motivado a que estamos convencidos de que todavía el jugador tiene grandes posibilidades de continuar avanzando con la posesión de la pelota y lograr realizar una gran jugada en la mayoría de los casos o sancionar una infracción que cortaría esta posibilidad; y para todo esto solo se cuenta con fracciones de segundos en la toma de una decisión que quizás sea la más importante de todo el partido.

En el caso de que apliquemos todas estas premisas al pie de la letra y contemos con la inmensa fortuna de que todo salga bien, nadie nos felicitará, el felicitado será el jugador quien probablemente sea designado como el mejor jugador del encuentro, y sea entrevistado por la cadena televisiva que transmite el juego. El árbitro no será tomado en cuenta, ya que hizo tan bien su trabajo que nadie pudo notar que otorgó una norma de la ventaja tan excelentemente bien que nadie la vio, todo lo que vieron fue la habilidad del atleta venciendo a sus contrarios; lo único que le quedará al juez será la gran satisfacción de haber pasado desapercibido.

Así que nuestro deber es seguir preparándonos técnica, física y tácticamente para afrontar esa fracción se segundos de un partido en los cuales podremos demostrar todo lo aprendido en nuestra vida arbitral.

Javier Guzmán
@franjafutsal